26 nov 2010

Pomada herbal curativa


¡Esto de hacer potingues me gusta mucho! Esta pomada me gusta especialmente porque funciona para casi todo; cortes, quemaduras, picaduras, úlceras, ampollas, sarpullidos....
Es uno de los secretos mejor guardados...hasta ahora.
Al ser 100% natural es apta para todos; no olvidar aplicarla sobre la piel limpia.
Comenzaré por decir que no es difícil elaborarla pero sí necesita tiempo porque debemos macerar las hierbas con el aceite de oliva virgen durante aproximadamente 6 meses. También hay que tener en cuenta que las hierbas que utilizamos tienen que haber sido secadas al sol y sombra no pudiéndose utilizar frescas ya que se pudren con facilidad.
Así pues- lo primero es plantar las hierbas, recolectar y secarlas al sol y sombra y luego macerarlas.
Pondremos 5 recipientes de cristal con aceite de oliva virgen hasta la mitad y completaremos cada recipiente con la otra mitad de cada hierba:
- Caléndula: tiene muchísimas propiedades beneficiosas para la piel. Ayuda al tratamiento de las inflamaciones de la piel, heridas, procesos de cicatrización, dermatitis etc. Tiene un alto poder hidratante y humectante.
- Manzanilla: Es muy beneficiosa para la piel con propiedades antiinflamatorias, cicatrizantes, antisépticas especialmente con heridas, cortes, granos, orzuelos etc.
- Ortigas: proporciona una fina textura a la piel y es muy eficaz contra granos, eczemas, herpes, acné....Tiene propiedades analgésicas, antialérgicas, antiinflamatorias, antirreumáticas etc.
- Lavanda: Por todos es conocido que la lavanda ejerce una acción calmante. También es antiséptica y cicatrizantes y es muy eficaz a la hora de tratar infecciones cutáneas, heridas, picaduras de insectos etc. Disminuye el escozor de las heridas y favorece su cicatrización.
- Consuelda: es una de las mejores plantas que existen para curar heridas. Tiene una capacidad increíble para cicatrizar heridas e impedir el sangrado. Alivia irritaciones, llagas, grietas, quemaduras, hemorroides etc. Es una planta que ya comenzaron a utilizar los griegos (éstos por lo visto era super-mega-listos) con resultados increíbles; la desventaja es que es muy difícil conseguir semillas o la planta en sí.
Dejamos los recipientes de cristal en un lugar a la sombra que esté fresco y agitamos los fracos una vez por semana.
Cuando hayan pasado los 6 meses de maceración necesitamos lo siguiente:

* 50 gr. cera de abejas
* 50 gr. de manteca de karité pura
* 45 ml de aceite con caléndula macerada
* 45 ml de aceite con manzanilla macerada
* 50 ml de aceite con ortigas macerada
* 50 ml de aceite con lavanda macerada
* 55 ml de aceite con consuelda macerada
* 5 ml de vitamina E pura
* 30 gotas de esencia pura de lavanda
* 30 gotas de esencia pura de árbol de té.

Todos estos ingredientes (exceptuando la vitamina E) se calientan lentamente al baño maria hasta conseguir que se funda la cera de abejas y la manteca de karité. Cuando esté todo fundido y ligado se retira del fuego. Hay que tener cuidado porque una vez que comienza a enfriarse se solidifica muy rápidamente.
Añadir la vitamina E pura antes de que empiece a solidificarse y echar en tarritos de plástico.
Este bálsamo dura muchos meses y es casi una obligación tenerlo en casa para los pequeños accidentes de todos los días.